El Gobierno mantiene la lupa puesta sobre un nuevo ingreso de vientos nortes que podría golpear al país en las próximas horas, con ráfagas fuertes, caída de árboles y un marcado descenso de temperaturas. Por ahora hay aviso preventivo, pero la alerta podría escalar si el fenómeno se intensifica.
Según Protección Civil, este evento está ligado al desplazamiento de un vórtice polar en el norte del continente, lo que empujará masas de aire frío hacia El Salvador. El resultado: vientos que podrían alcanzar hasta 80 km/h y temperaturas que bajarían incluso a los 10 grados, algo que ya empieza a encender las alarmas.
No es un episodio aislado. De hecho, ya sería la tercera semana consecutiva con bajas temperaturas, y las autoridades advierten que lo más delicado aún podría estar por venir. Los mayores riesgos: árboles cayendo, estructuras vulnerables y el impacto directo en niños y adultos mayores, los más sensibles a estos cambios bruscos.
Mientras los equipos de Protección Civil se mantienen en monitoreo constante, el llamado es claro: informarse, tomar precauciones y no subestimar el frío ni el viento.






