La Basílica Nuestra Señora de Guadalupe, en Antiguo Cuscatlán, se convierte cada diciembre, en el principal punto de encuentro para miles de salvadoreños que expresan su fe y devoción a la Virgen Morena.
Con flores, velas y cantos, los feligreses llegan al templo para conmemorar la aparición de quien es venerada como la Patrona de América.
Las celebraciones inician el 7 de diciembre y se extienden hasta el día 14, con una programación que reúne a familias enteras. El 11, por la tarde, las calles cercanas se transforman con la procesión, mientras que la noche se ilumina con la Solemne Eucaristía, seguida de serenatas y pólvora que marcan la medianoche.
El 12, día dedicado a la Virgen, la Basílica recibe a los devotos desde las primeras horas. Durante todo el día, se celebran eucaristías desde las 6:00 a.m. hasta las 6:00 p.m., y a las 3:00 p.m. se reza la Coronilla a la Divina Misericordia, un momento de recogimiento que reúne a numerosos fieles.
El sábado 13 será una jornada casi completa de veneración, ya que la fila para acercarse a la imagen de la Virgen se mantendrá abierta hasta las 11:00 p.m., dando oportunidad a todos de presentar sus oraciones.
Las festividades culminarán el domingo 14 con una pastorela a las 6:30 p.m., un acto que combina tradición y espiritualidad, seguido del cierre oficial a las 10:00 p.m., con el que concluye una semana de profunda devoción.






